Madrugar no es de humanos

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Levantándome a eso de las 9:00 am, paso dos horas deambulando un rato entre todas mis agendas, reviso todas mi listas, le escribo al Tauro y le digo a mi madre que aun no se que voy a hacer con el almuerzo. Escondiendo detrás de varias capas de antiojeras el efecto domino del daño que causa el insomnio, mi día empieza a ser productivo a eso de las 11:00 am. Dependiendo del día puedo pasarla encerrada en una oficina con colores o un apartamento viendo películas. De esta manera he vivido los últimos 2 años. Este año se suponía que iba a ser el año que empezaba mi “empire” como ilustradora. La verdad es que lo único que he logrado es hacerme socia de un viejo amigo que aceptó vender mis tazas en su puesto de comida, vender una que otra libreta personalizada y llenar millones de post it con ideas de negocio que terminan enterrados en supuestos diarios.

Antes de tocar fondo, prefiero aceptar que mi rutina no está siendo productiva. Lo que hago no me está haciendo feliz. En un mundo donde Hamilton, Youtube, conversaciones con mamá y el Tauro existen, tener la voluntad para trabajar en una ilustración es difícil de encontrar. El día se me hace corto por falta de compromiso a mi horario y a mi agenda. Siguiendo el dicho “uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde”, decidí probar esta locura que es madrugar y acoplarme al deplorable horario de oficina.

Tal suerte tengo, que en mi casa no es común el respeto al sueño después de las 6:00 am, algún extraño fenómeno habrá que les hace imposible transitar en silencio por los cuartos. Las 24 horas es una sinfonía de tuberías, pisadas, conversaciones gritadas, y cosas cayéndose, pero en las mañanas estos ruidos se intensifican. No es extraño que todos tengamos malhumor de vez en cuando. En estos días, entre la angustia, la falta de comida, los ruidos típicos del hogar y esta nueva practica de madrugar, mi sueño ha recibido unos cuantos golpes que se ven reflejados en mis –ahora terminales– ojeras.

Después de una semana de este experimento, le voy agarrando el truco, pero permítanme recalcar: madrugar no es de humanos. Las”morning people” tienen que ser un mito como las sirenas. No tengo palabras para explicar lo difícil que es levantarme todos los días con una alarma. Por suerte, soy una persona que intenta ver las soluciones en vez de los problemas. Traigo conmigo unos tips para madrugar y no convertirse en un demonio del mal humor en el intento. Algunos son obvios, otros creo que pueden ayudar a las personas que recién empiezan a madrugar:

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Pasos para ser una buena madrugadora

1.- LA ELECCIÓN DE ALARMA

El trabajo de una alarma es alertarte que es hora de levantarte sin despertarte bruscamente,nadie quiere comenzar el día con un susto o de mal humor. Los relojes de alarma aunque, bonitos suelen tener alertas agresivas. Los teléfonos, en cambio, tienen mil opciones de alarmas para elegir. Para los que quieren pensar fuera de la caja y no se conforman con una de las alarmas que trae el celular, la aplicación “The Rock Clock” de La Roca es perfecta. Levantarse con Dwayne “The Rock” Johnson lo hace sentir a uno como importante, como que uno tiene contactos.
Sin embargo, no recomiendo escoger una canción como alarma ya que terminará siendo la canción más odiada en tu playlist.

2.- SATISFACTION

Despertarse es rudo, nadie en su sano juicio lo puede disfrutar, así que uno de los remedios que he encontrado contra la amargura es encontrar una actividad directa por la cual despertarme. En caso de personas perfectas y sacada de la mente de Martha Stewart esta actividad puede ser disfrutar de un batido de frutas, cocinar el croissant perfecto, hacer diez minutos de cardio, completar un crucigrama, jugar con la mascota o averiguar los últimos chismes acerca de Taylor Swift. En mi caso, es dibujar unos minutos así sea un mandala o un Zentangle o cualquier cosita que me llame la atención. Crear sets en Polyvore* también se ha hecho una de mis rutinas favoritas de la manñana.

3.- VIGILANCIA CONSTANTE

Por supuesto que si de madrugar se trata, el tiempo apremia. Para lograr disfrutar una actividad de 5-10 minutos al levantarme, tengo que asegurarme de prepararme para el día siguiente y alistar todo la noche anterior. Al finalizar la tarde, cuando siento el día ganado, pongo Hamilton en shuffle y me pongo a elegir la ropa que me voy a poner al día siguiente, plancho lo que hay que planchar y guindo lo que hay que guindar, me siento a esbozar un plan con las tareas que no terminé en el día y lo que me falta, lleno mi botella de agua, me baño, me cepillo los dientes y finalmente me acuesto a revisar Instagram o Tumblr hasta que me quede dormida**.

4.-DOBLE CHECK

Para terminar de sacarme el sueño del cuerpo, necesito una cachetada de realidad y es ahí donde pongo mis cartas (planes) sobre la mesa (agenda). Mientras desayuno reviso cualquier eventualidad en un calendario aparte y me hago un horario mental del día, anoto en mi fiel agenda las tareas que tengo que realizar y trato de asignarme un par de breaks durante el día . No me monto en el carro hasta no tener asegurado un esquema de como va a ser el día.

5.- H2O

Más importante, y lo primero que hago al despertarme, es tomar agua. Teniendo el día productivo que quiero tener, hidratarme es una de las primeras cosas que se me olvida. Esos primeros minutos en la mañana (en que la vida va a 5 por hora) es el momento perfecto para tomarse los primero dos vasos de agua de los ocho que tanto recomiendan los medicos***.

Esas son mis recomendaciones para tener un madrugonazo más amable. Espero que a quien le pueda importar, le llegue este mensaje y acepte mi invitación al grupo de trasnochadores anónimos.  Nos reunimos todos los martes a eso de las 11:00 pm, suelen haber bocadillos y wifi gratis para que vean todos esos videos de gente cayéndose por jugar Pokemon Go.

Andrea A.

*Realmente es intentar aprender a rapear Guns an Ships de Hamilton o apender la coreografía de Sorry de Justin Bieber, pero me daba pena ponerlo así de primero.

**Esto no es lo más recomendable. El día debería terminar conmigo y uno de los tantos libros que tengo pendientes por leer. Pero si yo leo, ¿quien le da likes a todas las fotos de Tom Hardy sin camisa? (casi hago una entrada entera sin nombrarlo)

***¿Todos los medicos lo recomiendan o es otra de las mentiras saludables de mi madre?

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