#OfficeLife: Boyfriend Jeans

#OfficeLife: Boyfriend Jeans

 

Sin rodeos lo voy a decir: traicioné mi vena artística y empecé a trabajar en una oficina.

No es fácil la vida nine to five. Los madrugadazos, la comida recalentada y el small talk obligatorio son cambios que una mujer de mi edad no debería poder aguantar. Pero no son nada comparado al reto de tener que pensar todas las noches que me voy a poner el día siguiente.

Tengo suerte que en la oficina el código de vestir es medianamente relajado. Aunque mi closet ejecutivo es limitado, he logrado formar varias combinaciones que se ven bien debajo de dos suéteres, una chaqueta y tres bufandas. Sí, las oficinas suelen ser tan frías como el invierno de Game of Thones*.

Tratando de aferrarme a mi lado creativo lo más posible, volví a Polyvore con el fin de hundirme por media hora al menos, en lo que sería mi closet perfecto. Hoy me imagino un look a base de los muy cómodos Boyfriend Jeans** y dejo unos tips al respecto:

  • La clave de vestir prendas informales es el equilibrio entre lo relajado y lo indigente. Si los pantalones son desgatados, las demás piezas deberían ser impecables.
  • Jugar con piezas estructuradas puede darle un toque de elegancia al conjunto.
  • Agregar a una paleta de colores neutrales un color vibrante puede aportarle frescura al look.
  • Este es redundante: los zapatos tienen que estar extremadamente limpios para evitar parecer un pordiosero.
  • Si la idea es reflejar juventud y excentricidad, apostar por accesorios discretos y creativos es la mejor ruta, después de todo, sigue siendo un outfit para ir a trabajar.

No se que tanto dure en esta nueva aventura,  ni se por cuanto tiempo me comprometa a documentar mis #dreamoutfits, pero hasta entonces, nos estamos viendo por acá.
Andrea A.

*No tengo idea si es una buena referencia, pues no veo Game of Thrones.

**Quiero aclarar que en mi caso, jamás me compraría jeans con huecos o desgarres. Mis Boyfriend Jeans son realmente de mi tía que es más alta que yo. Son jeans completamente reciclados y rescatados a base de manualidades que aprendí en Pinterest.

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Horóscopo Motivacional

Horóscopo Motivacional

Nunca he sido fiel creyente del horóscopo, aunque me gusta leerlo para tener mis opciones. Es que si un día siento que no quiero trabajar, busco que predicen mis estrellas que tengo malo en el departamento de salud. Si quiero comprar algo que no estaba estipulado en el presupuesto mensual, lo justifico como la “inversión inteligente” que recomiendan.  Y en vez de dar la escusa del dolor de cabeza, le muestro al Tauro que los arcanos anuncian un embarazo sorpresa. Se podría decir que el horóscopo es como una carta bajo la manga.

Ayer Mia Astral habló de la luna nueva por el signo sagitario, que aparentemente es el inicio de un ciclo emocional y recomienda hacer una lista de intenciones, que si te aplicas estos próximos seis meses veras el resultado dentro de 19 meses, etc., etc., etc. You had me at hacer una lista. Amo hacer listas. Mi vida entera la podría dedicar a hacer listas. Lamentablemente –y por mi propia falta de pilas– mis listas se quedan en papeles bonitos, con muy linda caligrafía y un despilfarro de tinta.

Todos sabemos que perro viejo no aprende nuevos trucos*, igual tengo ganas de hacer mi lista. Con un poco de ayuda motivacional de youtubers, estrenando un bolígrafo que me regalaron el sábado y dejando atrás compromisos más importantes (terminar de ilustrar las portadas de otras entradas), me regalo este lunes para escribir mis listas de intenciones futuras para estrenarlas mañana con la luna nueva y ver resultados en 19 meses.

No me juzguen. Si los gordos pueden engañarse con eso de “empezar la dieta el lunes”, yo puedo engañarme “enlistando mi proyecto de vida” hoy.

Andrea A.

*No tengo la más mínima idea de como es ese dicho.

 

Gone Girl

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Cualquiera puede tener un blog, pero no cualquiera puede ser blogger”

Estoy segura haber leído eso en alguna esquina de Pinterest. La idea de abrir un blog se me ocurrió años atrás gracias (prepárense para el cliché) a Carrie Bradshaw. De alguna manera juré que podía tener ese nivel de vida si me dedicaba a tipear ruidosamente preguntas egocéntricas.  Así pues, durante una buena parte del 2008 me vestí como una payasa y le planteaba situaciones hilarantes a mi amiga de la infancia y no fue hasta el día de mi cumpleaños que decidí regalarme el titulo oficial de autora de un blog de “moda y opinión”.

Años de visitas fallidas a total calzado, un periodo de desempleo y un novio después, puedo asegurar que nunca le he encontrado tema al blog. Hasta ahora, es el equivalente a un selfie con semi-duck face: un retrato innecesario e impersonal que busca aceptación de la gente (aunque nadie lea más allá del segundo párrafo). Por casi ocho años, un remolino de ideas, proyectos, emociones y restricciones me han llevado a una pérdida total del ser(virtual).  Me he convertido en una tipa amargada, envidiosa, criticona y hasta cínica. Una hater. Creo haber tocado fondo, ahora solo me queda subir. Siguiendo los pasos de mujeres perdidas como Dorothy o Alicia, me di cuenta que la única manera de encontrar una salida es seguir el camino de ladrillos amarillos, descifrar las señales que me lance la vida y parar –de vez en cuando– a tomar el té .

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Pues déjenme decirles, que no lo he hecho nada mal. En agosto vendí la primera libreta hecha a mano. Desde entonces he vendido un par aquí, un par allá y hasta una en Buenos Aires. Estoy orgullosa de mis libretas y aunque todavía queda mucho por mejorar, puedo decir que voy en camino a cumplir el sueño (relativo) de vender mis ilustraciones. Ahora solo estoy  esperando que me venga la inspiración para crear una línea edición limitada, ¿alguna idea?

En cuanto a tomar el té de vez en cuando, decidí volver a la terapia de dibujar lo que me gustaría tener en mi closet. Me sorprendí un poco ver el cambio que he tenido luego de estos meses sin dibujar Fashionettes. Últimamente he estado más en sintonía con la Andrea que idolatra la manera de vestir de Kate Moss, ve The Rachel Zoe Project y hojea Vogue en el kisoko de la esquina. Aunque debo admitir que nada me hace más feliz que mis gorditas, las ilustraciones ‘delgadas’ fueron mi escuela en el tema de la ilustración de moda y va a ser difícil dejarlas. Retomé las Fashionettes luego de un periodo Boteroso Chic*que nació en julio/junio por que quería cambiar de estilo. Quería ser una mujer coqueta, seductora, con buenas curvas y la única manera de conseguirlo era dibujando a Lola. Sin embargo, poco a poco he retomado mis ilustraciones originales de modelos delgadas, altas y con melenas de sirena.

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Aprovechando este nuevo tiempo de ocio, también retomé un hobby que me gustaba mucho de chiquita: llevar una agenda. Estando vieja para Pascualina, me uní a la moda del Bullet Journal y hasta hice una agenda DIY tipo Midori.  En Youtube conseguí un mar de decoradoras de agendas de las que puedo aprender una o dos cosas y son super relajantes de escuchar. Entre ellas y podcast mis tardes pintando y garabateando se han hecho mucho más amenas y hasta creo que en el futuro ahondaré más en este tema. Por ahora la meta es llevar una especie diario (que quedará lejos del alcance de cierto Tauro chismoso), en el cual refleje lo que hice en el día,las tareas que me quedan por hacer, garabatos relajantes e ideas de proyectos futuros.

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No es secreto que me encanta hacer listas y tener una colección de cuadernos que haría orgulloso a cualquier acaparador. Creo que si -como Pinocchio– me porto bien, soy honesta y mantengo una agenda constante, tal vez me convierta en una blogger de verdad.

Andrea A.

*Boteroso Chic suena mejor que plus sized,¿no?
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