#HWP: EL CORTE

PicsArt_1447300050192Mis altibajos a la hora de cortarme el cabello vienen de la mano de que tan bien los padres crían a sus hijos, nunca he tenido que preocuparme por citas, shampoo o si a la señora que tenia antes no le agarró bien el tinte. Desde que tengo uso de razón la señora Conchita, establecida en una peluquería infantil, se ha encargado de mis ondas, mis remolinos y mis peleas con los cepillos. Conchita (sin el señora porque ya soy grande) conoce mis mañas y las de mi familia, al sentarme en su silla ya tenemos una especie de coreografía en la que me da un golpecito en el hombro para que me siente recta, me pone la capa de cebra –nunca la de tigre– y sin cremas y sin agua empieza la magia.

Durante la semana pensé en dar (copiar-editar-pegar) tips para ir a la peluquería, pero por más que buscara – y sí que busqué– artículos y blogs del tema, ninguno terminaba de aplicarse a mi. Entonces, floja como soy, les presento mis pasos para ir a cortarme el pelo:

  • Desenredar lo más posible el cabello recién lavado. Volver a desenredarlo una vez esté seco. En mi caso, yo prefiero hacerme un moño o una trenza para evitar que se enrede en el camino.
  • Ir con un corte en mente, una variación del corte que ya tienes y la lista (mental) de todos los cortes que te hiciste y lamentaste en tu adolescencia (mejor conocido como diferentes tipos de flequillo o pollina). El corte que quieres lo discutes con tu estilista*, si no se ponen de acuerdo, tienes la variante del corte y si tampoco están de acuerdo, pueden pensar que corte hacer basándose en la lista de lo que ya probaron y resultó desastroso.
  • Ir acompañado. No se si es por el cliché o es por el ambiente al que estoy acostumbrada, pero una peluquería no es lugar para leer**. Si vas acompañado puedes tener un tercer unto de vista acerca del corte, un compañero con quien criticar a los otros clientes y –en mi caso– una persona que te paga el corte.
  • Sentarse recta es importante. A mí, que me encanta imitar a un jorobado, se me hace difícil mantener la postura durante todo el corte. La postura adecuada le facilita el trabajo al estilista y te garantiza mejores resultados.
  • Deja que pase el tiempo. Al segundo día del nuevo corte te vas a ver en el espejo y vas a decir “¿qué me hice?”. Calma. El corte tarda en asentarse, y si eres como el común denominador que se corta y se peina el mismo día, jamás te vas a peinar como lo hace tu estilista. Tarda un par de días en asimilar el nuevo corte y aprende como sacarle provecho***.

NOTAS:

*Es importante crear una relación con el estilista. No tiene que ser en el local más caro o el estilista que todas piden. Tiene que ser alguien con quien te sientas cómoda hablando. Que escuche lo que quieras y te aconseje de acuerdo a tu forma de cara o tu cabello, no por el último color o corte que se hizo Shakira.

**Si nadie te quiere y nadie te acompaña no te conformes con revisar las redes sociales. Se un poco más productiva: escribe en tu agenda todas las cosas que tienes que hacer y empieza a planear algunas nuevas. Si eres más artística dibuja, escribe en tu diario, completa un cuadrito de Sudoku.

***En una nota más personal, mi nuevo corte me permite disfrutar del half up- half down que tenía tiempo sin usar.

Para ideas de peinados y recogidos les invito a pasear un rato por Pinterest. Este tablero en especial me parece genial, y no solo porque sea mío. Si se me pasó algo, siéntanse libres de recordármelo.

Hasta la próxima!
Andrea A.

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