#CasualFridays: DENIM

Viernes casual: denim

Mis viernes casuales* realmente son los domingos. Luego de una semana de ensayos y dos noches de función, el domingo es mi día para sacar los converse, los pantalones anchos y las camisas de muñequitos. Sin embargo, ultimamente – influenciada por la compañía con la que ando– me interesa vestirme acorde a mi puesto como niñera productora.

Uno de los mayores retos de irse cómoda al trabajo es no parecer una indigente maquillada en el intento. Ya habiendo definido mi “uniforme“, el siguiente paso es (como las gordas con sus diestas) encontrar una manera de romper la rutina de pantalones oscuros y suéteres gruesos. Por eso, siguiendo la linea de los viernes casuales en las empresas, impongo la maravillosa prenda que es una camisa de denim.

El denim o jean, a pesar de ser casual, ha cobrado un je ne sais quoi  en los últimos años que tendencias como la del “double denim” -que era impensable en los 90- es un éxito hoy día.

Double-Denim-Celebs

Claro que –como toda tendencia– se puede escapar de nuestras manos.

justin-and-britney-denim

En fin, he aquí varias maneras de usar una camisa de denim durante el día:

#casualfriday: denim

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Andrea A.

 

*En mi linea de trabajo realmente todos los días son casuales. Las actrices en vez de un uniforme tienen un estereotipo (horribles etiquetas que se ponen y defienden hasta la muerte). Las que trabajamos tras bambalinas también tenemos un estereotipo, solemos conformarnos con ropa cómoda y oscura que nos hacen invisible al publico, más no a los ataques de divismo de los actores y directores.

 

Febrero: La vie en rose

La vie en Rose

El rosado y los tonos pasteles nunca han sido mis favoritos, pero debo admitir –ahora como mujer con novio– que esta mercadotecnia de San Valentín me está gustando. El mundo finalmente es color de rosa y yo me dispongo a pintar vestidos románticos en tonos pasteles rodeados de encaje y flores. No dudo que los días de jean y franelas holgadas volverán pronto, pero por ahora que el cliché de Febrero invada mi mente y me trasporte a las escaleras del la librería publica de Nueva York, vistiendo –a lo Blair Waldorf- un vestido inapropiado para la ocasión, en una de las mejores maneras de darle la bienvenida al segundo mes del año.

Andrea A.

P.D.: Claro que esto solo va durar hasta el 9 de febrero cuando en las calles de Nueva Orleans se celebre el Mardi Gras. Ahí el rosa y el encaje van a cambiar por plumas doradas, verdes y moradas.