Dos Son Multitud

a-girl-and-her-coffee.png.pngJanis Joplin dijo “No te comprometas a ti mismo, eres lo único que tienes”. A pesar de ser fan de One Direction a los 26, ser compradora compulsiva y tener una fascinación –casi sexual– con el pan tostado con mantequilla, me considero una grata persona. Claro que hay una que otra mejora que podría hacer, pero en un ámbito general estoy feliz conmigo misma. Sin embargo y por alguna razón inexplicable me aterra la idea de estar sola. Simplemente no sé estar sola.

Ahora en una relación a medias, con todos mis amigos al otro lado del mundo o detrás de una pantalla en sus oficinas, no me queda más compañía que la mía. Hoy me he dado cuenta que le tengo cierto resentimiento a esa parte dependiente de mi. Soy dependiente de mi mamá, mi hermano, mi novio, mis amigos y –tristemente- de la situación. No hay nada más sabroso que echarle la culpa de todos tus problemas al país, a las malcriadeces del Tauro, al gobierno, al cura de la iglesia que te hizo sentir marginada por no haber estudiado en el san Ignacio, etc. Pero la verdad, como sabiamente lo dijo Janis, es que yo soy lo único que tengo, y por lo tanto, toda la culpa de mis males es solamente mía.

La solución puede ser una especie de Eat, Pray, Love que se adapte a la tasa de cambio de Venezuela. Los pasos son simples: Borrar todo Pitbull de mi playlist* y escuchar solo canciones francesas, jugar al ensayo y error emocional (hasta que ya no encuentre torta de chocolate en Caracas para ahogar mis penas), mudarme a un país vecino que esté surgiendo en el ámbito teatral y finalmente entrar al mundo maravilloso de vender artesanías por Internet. Pero punto a punto en la lista me llevan a preguntas como: ¿No estoy muy vieja para esto?, ¿En que perdí mi adolescencia si no fue en encontrarme y rebelarme? ¿Estoy a tiempo para hacerme un tatuaje significativo en el tobillo, del que me arrepentiré en 4 años cuando tenga 30? ¿30 sigue siendo la edad límite para definir si soy una persona exitosa? ¿Existe una edad límite para definir el éxito de una persona?

Hoy hablé con una amiga y le conté la situación en la que estoy. El resentimiento que le tengo a mi dependencia. Ella me dijo que ella se sentía a veces igual. Solo que ella en vez de decir “Me siento dependiente”, dice “Siento que no soy libre”, y esa frase en si era un llamado a la libertad. No lo entendí muy bien, pero sí llegue a la conclusión que tengo que comprometerme con la idea de estar sola y disfrutarlo en el intento. Devolverme a cuando media 45cm y lloraba en el recreo del Kinder porque extrañaba mi libertad en casa, detalles insignificantes como el olor del queso derritiéndose en el pan de mi abuela, un libro suavecito que tenía y mi memoria de colores. Devolverme a la época en que me encantaba estar sola.

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Haciendo uso de mis mejores habilidades se me ocurrió la idea de una lista de actividades que puedo realizar por mi cuenta en la ausencia del WiFi:

COMO ESTAR SOLA Y NO REVISAR INSTAGRAM EN EL INTENTO

Manejar hasta la bomba de gasolina y poner gasolina.
Almorzar sola en una feria.
Almorzar sola en un restaurante.
Ir al auto-mercado y comprar sin preguntarle a nadie como se eligen las verduras.
Cocinar solo para mí sin preguntarle nada a mi madre.
Salir sola por un café y resistir el impulso de hablar con viejitos.
Hacer ejercicio (llorar es valido).
Crear un itinerario que anule del todo la importancia del tiempo con el Tauro.
Regalarle una hora diaria a la creatividad.
Escuchar música. Solo escucharla.

Ayer, luego de escribir el primer borrador de esta entrada, soñé que llegaba cansada y atormentada por la jornada laboral a mi apartamento soñado. Entraba, me cambiaba las botas habituales por unas pantuflas de piel azul con una “A” dorada grabada en ellas, caminaba al centro del lugar donde me esperaba una taza gigante de café y, junto a ella, un taburete con una Copa Dalay de la 4D encima. Por todo el lugar sonaba la voz de Alanis Morissette mientras me sumergía en mi baño de café, con mi helado en mano. A medida que pasaba el tiempo y me iba relajando, mi cabello se iba tornando en un color violeta e iba adquiriendo un aspecto como de sirena. Sin contar las apariciones aquí y allá de Tom Hardy, nunca me había despertado tan feliz por un sueño. Lo tomaré como una buena señal.

Andrea A.

*Jamás borraría todo Pitbull de mi playlist. ¿Están locos?

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El Espejo Tiene Dos Caras

Girl in her studio

La idea de comenzar un blog surgió de mi frustrada carrera como asesora de imagen. Luego de estudiar publicidad y ser la reina de los cursos rápidos de moda en caracas, lo más cerca que estuve de ser una “fashion stylist” fue el par de veces que unas señoras cincuentonas pagaron porque les limpiara el closet y les combinara alguna que otra prenda en la que no caben desde los noventas.

Luego de no obtener el puesto de decoradora de vitrinas por obra y gracia del espíritu santo, empecé a leer blogs de moda, gastar una millonada en revistas Vogue y Elle, y The Rachel Zoe Project pasó a ser mi religión por el corto tiempo que la pasaron aquí. Decidí entonces que la vía segura para vivir una vida llena de ropa fabulosa y tardes de en cafés de Las Mercedes era ser una fashion blogger. Mi error fue no pensar que para cumplir esta fantasía tendría que lidiar con mis peores miedos: el compromiso y la atención. Si ahora mismo se van cualquier blog de moda de verdad, se van a dar cuenta que entre entradas no hay más de dos días de distancia y que el sidebar está decorado con las muchas colaboraciones que han hecho sus autoras. Si notan a su derecha (¿o izquierda?) verán la misma ilustración o el mismo post que vieron la última vez que estuvieron por aquí (hace dos meses). La falta de constancia que he tenido por las diferentes plataformas por las que he pasado me quita por completo la motivación, pero la inspiración me sigue persiguiendo como el asesino persigue a la virgen en las películas de terror.

The Rachel Zoe Project

Si algo aprendí en mi época de fashionista-wannabe es reconocer a quienes necesitan un extreme makeover. Vaya que me he sometido a varios. Me he cortado el flequillo, he pasado de boho a minimalista, a rocker, a desastrosa, a quirky y finalmente a ecléctica, he cambiado el tema del blog, seguido paso a paso los consejos de cómo tener mas seguidores y nada ha cambiado ¿Por qué? Por la misma razón que las mujeres en estos programas de cambios de look arman un drama en la etapa de cambiarse el peinado: No estamos mentalizadas al cambio.

Claro que cambiar lo de afuera es fácil (costoso, pero fácil), lo difícil es cambiar lo de adentro. En mi caso, he tenido constantes cambios de look y de vocación que me han alejado de quien soy y me han convertido en una victima de la sociedad, de la baja autoestima y –peor aun– una victima de la moda. Siguiendo este camino, el siguiente párrafo debería tratarse de un plan de retiro espiritual a lo Eat, Pray Love el cual me regresará a mis lectores (en total 4) como una fashion blogger consagrada con top bun y latte en mano. Pero ya hemos pasado por esto, ¿no?. Todos (los 4 lectores y yo) sabemos que este nuevo pensar me va a durar un total de tres semanas, 4 posts y unas 13 fotos en instagram.

Por el contrario, prefiero volver a lo básico. A mi época feliz y relajada. Aunque aún aspiro y espero graduarme de adulta, manejar más de una tarjeta de crédito y saber que esmalte de uñas combina con mi tono de piel, por ahora sigo siendo una pre-adolescente que espera poder vivir de su hobby y que se emociona los primeros días de enero con su Pascualina, comprando colores e ilustrando una que otra página con sus más oscuros (melodramáticos) pensamientos. Supongo que lo que quiero decir, es que aun cuando el espejo tiene dos caras, no tiene sentido estar insatisfecha con el reflejo, y que al final día, el mejor consejo sigue y seguirá siendo “sé tu misma”*.

Andrea A.
*Noticia de última hora: me convertí en un cliché andante.Vogue Love

#CasualFridays: DENIM

Viernes casual: denim

Mis viernes casuales* realmente son los domingos. Luego de una semana de ensayos y dos noches de función, el domingo es mi día para sacar los converse, los pantalones anchos y las camisas de muñequitos. Sin embargo, ultimamente – influenciada por la compañía con la que ando– me interesa vestirme acorde a mi puesto como niñera productora.

Uno de los mayores retos de irse cómoda al trabajo es no parecer una indigente maquillada en el intento. Ya habiendo definido mi “uniforme“, el siguiente paso es (como las gordas con sus diestas) encontrar una manera de romper la rutina de pantalones oscuros y suéteres gruesos. Por eso, siguiendo la linea de los viernes casuales en las empresas, impongo la maravillosa prenda que es una camisa de denim.

El denim o jean, a pesar de ser casual, ha cobrado un je ne sais quoi  en los últimos años que tendencias como la del “double denim” -que era impensable en los 90- es un éxito hoy día.

Double-Denim-Celebs

Claro que –como toda tendencia– se puede escapar de nuestras manos.

justin-and-britney-denim

En fin, he aquí varias maneras de usar una camisa de denim durante el día:

#casualfriday: denim

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Andrea A.

 

*En mi linea de trabajo realmente todos los días son casuales. Las actrices en vez de un uniforme tienen un estereotipo (horribles etiquetas que se ponen y defienden hasta la muerte). Las que trabajamos tras bambalinas también tenemos un estereotipo, solemos conformarnos con ropa cómoda y oscura que nos hacen invisible al publico, más no a los ataques de divismo de los actores y directores.

 

La moda según Steve Jobs

Piezas básicas del uniforme de una productoras de teatro/illustradora

Piezas básicas del uniforme de una productoras de teatro/illustradora

Según Steve Jobs una de las claves del éxito es no preocuparse por las cosas pequeñas. Él creía que usar un “uniforme” lo ayudaba a ser más productivo en el día, ya que su tiempo no se desperdiciaba en elegir el #ootd perfecto para impresionar a todos sus amigos en Apple.

Si analizamos con detenimiento mi closet si podemos encontrar ciertas similitudes en los colores, telas y tal vez se repite uno que otro estampado, pero siendo la persona indecisa que soy, todas mis piezas pueden caer en la categoría de un estilo “ecléctico” (honestamente es la recolección de piezas L y XL de las tiendas más baratas de la ciudad). El punto es que por mucho que Steve Jobs haya cambiado mi forma de ver la moda, no hay manera de reducir mi tiempo con un uniforme. No tengo el dinero para comprar un guardarropa nuevo.

Testaruda como una mula, creo que igual puedo sacar un “patrón” dependiendo de mis actividades más recurrentes: Ensayos, funciones y pintar (que le vamos a decir ir a la oficina para ir acorde a mis 26 años de edad). Siguiendo este patrón puedo crear tres modelos de uniforme y descomplicarme un poco la vida:

ENSAYOS: 

Ensayos - Rehersals

Para ensayos necesito estar cómoda y equipada de bolsillos donde se guardan lapices extras, sacapuntas y borras.

Top: Camisas abotonadas o franelas manga larga.
Bottom: Jeans todo uso (con buen fit en la cintura para no hacer espectáculos al agacharme)
Calzado: Confiados y siempre amistosos, mis Converse.
Styling: Corrector de ojeras, labios rojos y una trenza.

FUNCIONES:

Funciones

Funciones by andrea-a-color featuring a maybelline eyeshadow

Siendo el teatro la residencia del hombre de las nieves (no hay otra razón para las temperaturas exageradamente frías en ese lugar) lo mejor es ir abrigada y en tonos tan oscuros como las almas de los que llevan el teatro.

Top: Sweaters y pullovers debajo de una chaqueta o blazer negro.
Bottom: Skinny jeans oscuros y pantalones de oficinista de Vogue.
Calzado: Botas y botines.
Styling: Corrector de ojeras, sombras nude, mascara, studs y un moño a lo Lily Van der Bass

OFICINA:

Studio/ Office Wear

Studio/ Office Wear by andrea-a-color featuring a travel coffee mug

Para las horas creativas dejo atrás mis jeans y me voy más por las prendas más holgadas posibles.

Top: Maxi-dress o franelas holgadas
Bottom: Shorts o pantalones anchos
Calzado: Opcional
Styling: Makeup-free y un top bun o dos trenzas

Steve_Jobs_Quote

Cita innecesaria de Steve Jobs

Andrea A.

 

#HWP: EL CORTE

PicsArt_1447300050192Mis altibajos a la hora de cortarme el cabello vienen de la mano de que tan bien los padres crían a sus hijos, nunca he tenido que preocuparme por citas, shampoo o si a la señora que tenia antes no le agarró bien el tinte. Desde que tengo uso de razón la señora Conchita, establecida en una peluquería infantil, se ha encargado de mis ondas, mis remolinos y mis peleas con los cepillos. Conchita (sin el señora porque ya soy grande) conoce mis mañas y las de mi familia, al sentarme en su silla ya tenemos una especie de coreografía en la que me da un golpecito en el hombro para que me siente recta, me pone la capa de cebra –nunca la de tigre– y sin cremas y sin agua empieza la magia.

Durante la semana pensé en dar (copiar-editar-pegar) tips para ir a la peluquería, pero por más que buscara – y sí que busqué– artículos y blogs del tema, ninguno terminaba de aplicarse a mi. Entonces, floja como soy, les presento mis pasos para ir a cortarme el pelo:

  • Desenredar lo más posible el cabello recién lavado. Volver a desenredarlo una vez esté seco. En mi caso, yo prefiero hacerme un moño o una trenza para evitar que se enrede en el camino.
  • Ir con un corte en mente, una variación del corte que ya tienes y la lista (mental) de todos los cortes que te hiciste y lamentaste en tu adolescencia (mejor conocido como diferentes tipos de flequillo o pollina). El corte que quieres lo discutes con tu estilista*, si no se ponen de acuerdo, tienes la variante del corte y si tampoco están de acuerdo, pueden pensar que corte hacer basándose en la lista de lo que ya probaron y resultó desastroso.
  • Ir acompañado. No se si es por el cliché o es por el ambiente al que estoy acostumbrada, pero una peluquería no es lugar para leer**. Si vas acompañado puedes tener un tercer unto de vista acerca del corte, un compañero con quien criticar a los otros clientes y –en mi caso– una persona que te paga el corte.
  • Sentarse recta es importante. A mí, que me encanta imitar a un jorobado, se me hace difícil mantener la postura durante todo el corte. La postura adecuada le facilita el trabajo al estilista y te garantiza mejores resultados.
  • Deja que pase el tiempo. Al segundo día del nuevo corte te vas a ver en el espejo y vas a decir “¿qué me hice?”. Calma. El corte tarda en asentarse, y si eres como el común denominador que se corta y se peina el mismo día, jamás te vas a peinar como lo hace tu estilista. Tarda un par de días en asimilar el nuevo corte y aprende como sacarle provecho***.

NOTAS:

*Es importante crear una relación con el estilista. No tiene que ser en el local más caro o el estilista que todas piden. Tiene que ser alguien con quien te sientas cómoda hablando. Que escuche lo que quieras y te aconseje de acuerdo a tu forma de cara o tu cabello, no por el último color o corte que se hizo Shakira.

**Si nadie te quiere y nadie te acompaña no te conformes con revisar las redes sociales. Se un poco más productiva: escribe en tu agenda todas las cosas que tienes que hacer y empieza a planear algunas nuevas. Si eres más artística dibuja, escribe en tu diario, completa un cuadrito de Sudoku.

***En una nota más personal, mi nuevo corte me permite disfrutar del half up- half down que tenía tiempo sin usar.

Para ideas de peinados y recogidos les invito a pasear un rato por Pinterest. Este tablero en especial me parece genial, y no solo porque sea mío. Si se me pasó algo, siéntanse libres de recordármelo.

Hasta la próxima!
Andrea A.

Post relacionados: Hair witch Project  y Hair Witch Project: The Remake

#3,2,1: LOOKS DE TERROR

#321 Looks De TerrorSe pasó octubre entero y lamentablemente no pude ir a ninguna fiesta de disfraces. No es que no tuviere ideas, junto a una amiga íbamos a ser extras del vídeo Bad Blood de Taylor Swift y hasta idee un disfraz de pareja en el que el Tauro no tuviese que cambiar su look habitual. La cosa es que la única fiesta a la que fui invitada era hoy, el día que mi cuerpo decidió pasarme factura por no cuidarme debidamente del clima de octubre y me siento fatal. La gripe no se creó para los angustiosos. Saber que en algún lugar lejano mi amigo querido  está disfrazado y bailando alguna canción de Pitbull mientras yo estoy en pijamas comiendo algunas oreos que le logré robar a mi hermano me hace sentir peor. Para compensar la falta de disfraz, les dejo la inspiración para disfraces (y looks diarios) de tres señores terroríficos que vuelven a la mente de todos esta época.

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HAIR WITCH PROJECT

PicsArt_1445999517250Para las mujeres cambiarnos el color o el corte de cabello es terapéutico. ¿Terminaste una relación?: Córtate el cabello. ¿Quieres sentirte como una diosa griega del amor?: Ponte extensiones. ¿Quieres un cambio radical?: Píntatelo de morado. ¿Se casa tu mejor amiga antes que tú?: Hazte los reflejos que ella nunca se pudo hacer. ¿Estás aburrida en tu casa?: Saca las tijeras, córtate tú misma el flequillo siguiendo un tutorial de Youtube y arrepiéntete de tu decisión por los siguientes tres meses.

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